Alzó su copa mi alma
y comenzó la orgía:
¡A reír, a cantar,
hay que vencer la vida!
Mi corazón beodo
en su jaula revuelta:
¡A reír, a cantar,
llegó la primavera.
Muerde, boca, los frutos
que en sazón a ti llegan;
exprímeles la sangre,
aunque tus labios hieran.
Mis ojos se han abierto
como azules banderas,
al triunfo de mi sangre
sobre la vida entera.
Mis cabellos relucen
desbocados al viento.
¡A reír, a cantar,
es mío el firmamento.
Y se agitan mis manos
igual que mariposas
y burlan las espinas
al arrancar las rosas.
Hay orgía en mi alma
y viste luz mi cuerpo.
¡A reír, a cantar,
el dolor está muerto!
A reír, a cantar,
mi alma está de fiesta,
y vibro toda entera
al ritmo de mi orquesta.
.jpg)


.jpg)


