viernes, 29 de junio de 2012

Orgía en mi alma


Alzó su copa mi alma
y comenzó la orgía:
¡A reír, a cantar,
hay que vencer la vida!

Mi corazón beodo
en su jaula revuelta:
¡A reír, a cantar,
llegó la primavera.

Muerde, boca, los frutos
que en sazón a ti llegan;
exprímeles la sangre,
aunque tus labios hieran.

Mis ojos se han abierto
como azules banderas,
al triunfo de mi sangre
sobre la vida entera.

Mis cabellos relucen
desbocados al viento.
¡A reír, a cantar,
es mío el firmamento.

Y se agitan mis manos
igual que mariposas
y burlan las espinas
al arrancar las rosas.

Hay orgía en mi alma
y viste luz mi cuerpo.
¡A reír, a cantar,
el dolor está muerto!

A reír, a cantar,
mi alma está de fiesta,
y vibro toda entera
al ritmo de mi orquesta.


A mi corazón


Pequeña flor de mi sangre
que entre mi pecho palpitas:
¿Por qué cuando él me sonríe
como una hoja te agitas?

¿Por qué aceleras tu ritmo
cuando me toma en sus brazos
y el aliento me contienes
cuando le escuchas sus pasos?

Y te asomas por mis ojos
para besarle su pelo;
y te estremeces de angustia
cuando no puedes tenerlo.

Y de su boca y sus manos
has creído ser el dueño.
¡Pobre corazón! qué triste
cuando se acabe tu sueño.

jueves, 28 de junio de 2012

Deseo de llorar


Hoy quiero llorar mi pena
como no he llorado nunca;
quiero derramar mi llanto
como gajitos de luna

Que la tristeza se asome
pálida y blanca a mi frente
y que  me ponga los labios
como lirios ausentes.

Para acariciar mis lágrimas
hoy quiero llorar mis pena;
para mirarme las manos
como ramos de azucenas.

Quiero ver entre mis ojos
violetas de tarde muerta,
y que el corazón se mueva
como un algo que despierta.

Oir voces que se fueron
y otras voces que han venido.
Cansancio en mi propia sangre.
Languidez en mis sentidos.

Hoy quiero llorar mi pena
y sentir el ruido breve
que hace mi llanto en el suelo
cuando a besarlo se atreve.

Quiero verme azul de llanto
como una rosa de invierno.
Ver mis lágrimas rodando
y ver mi pena creciendo.

En tus ojos


Deja que  me mire
 en tus ojos negros.
Que ávida mi boca
 se dibuje en ellos.

Ten fija a la mía
tu pupila oscura.
cíñeme a tus ojos
como uvas maduras.

Deja que me vea
duplicada en ellos,
como si estuviera
sobre un lago negro.

Déjame que mire
si me quieren ellos.
¡No puedo! tu tienes
lo ojos tan negros...

Tu ausencia

Cómo pesa tu ausencia
 en mis labios callados
 y  me tiñe los ojos
 con sus lirios morados.


Oh! qué muda nostalgia

en mi frente se posa
¡Qué tristeza en mis labios!
¡Qué perfume sin rosa!


Cómo pesa tu ausencia

sin tu luz ni presencia
en mis noches sin sueño.


y a tu imagen me clava

tu caricia esperada
como a invisible leño.

martes, 26 de junio de 2012

La Aldea

Hermana, era mejor la aldea
con su ramo de pájaros al alba,
con su cielo gozoso de perfumes,
de trinos, mariposas y campanas.


Desde su atardecer apaciguado,
descendía el arcángel de los sueños,
la sosegada iglesia olía a rosas,
a canción, a plegaria, a incensario.

Los árboles se alzaban sin heridas
acunando gorriones en sus ramas,
la amapola crecía sin espanto
en medio de la espiga y la alborada

Y era mejor la aldea, dulce hermana,
sin fusiles, sin cascos, sin espadas.
Libre en su pequeñez de golondrina
apenas por el cielo custodiada.

El domingo, vestido de colores,
madrugaba en los labios de las frutas.
Desde el cerro venía el campesino,
empapado de luz, paisaje y música.

Y era mejor la aldea, hermana mía,
con su sol de hora exacta en la mañana,
con su desnudo e invariable cielo,
con sus menguadas calles y su plaza.

Y era mejor con su infranqueable tedio,
con su precioso despertar del día;
entonces era nuestra aquella calma
y era nuestra también aquella vida.

¡Era mejor la aldea con su mansa alegría!


sobre la poeta

María Dolly Mejía Moreno nació en Jericó, municipio de Antioquia (Colombia), el 6 de agosto de 1920.
Realizó sus primeros estudios en la Escuela Urbana de niñas de Jericó, hasta el año 1929. Hizo el bachillerato en el Colegio María Auxiliadora de Medellín, finalizando en Quito, Ecuador. Se vinculó a la Escuela Oficial de Periodismo de España. Estudió en el instituto de cultura hispánica. profundizó sus conocimientos de cultura francesa en París en La Alianza Francesa y de museología.
 
 

Fragmento de la novela "Aún llueve en Torcoroma", que narra la vida de la poeta Dolly Mejía

En este post quiero compartir con  ustedes el capítulo I de la novela "Aún llueve en Torcoroma", una biografí...